Cada día hago menos y soy más
Mi vergüenza, prima hermana de mi risa nerviosa, se apodera de mí en cualquier momento. Es curioso que esto que tanto me molesta pueda llegar a resultar encantador para el sexo opuesto. Quizá atraigan los puntos débiles, y si es así, e instintivamente lo sé, pues si no, no habría llegado a la conclusión de que esto gusta, puede que no quiera dejar de serlo para no dejar de gustar aunque sepa lo jodidamente mal que lo paso cuando me pongo colorada. O quizá sea una conducta que he desarrollado para gustar sin saberlo. Soy lo que quieren que sea a este nivel también y aún siendo consciente no lo evito. Qué retraso llevo en mi evolución… Echo mano al bolsillo y rescato mi móvil: dos llamadas perdidas de número oculto y media hora menos en mi reloj. Decido acomodarme, esta vez sin importarme ya nada, y comienzo a escribir lo que ahora cuento. Me siento bien. No paro más que de hacer cosas que me apetecen y dejo de hacer las que no. Cada día hago menos y soy más.
Temas
Enlaces
Archivos

Obra bajo licencia de Creative Commons.
© Yolanda Montesinos L., 2008.
Autor: Suleiman
Duerme y descansa, vive y si puedes, cuèntanoslo, pero si no puedes contarnoslo ahora, cuando este tiempo embustero deje de engañarte espero poder de nuevo disfrutar de tu lectura.
Molts petons per a tu i pels petits, que segurament estiguin excitadíssims per l'arrivada d'en Papa Noel o els Reis.
Fecha: 24/12/2009 11:33.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/
Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras