Blogia
Cada día hago menos y soy más

Los entresijos de mi mente

Qué miedo perderse en los entresijos de la mente. Me cuestiono qué es lo realmente incuestionable en mi vida y qué hay de incierto en las afirmaciones que hago y que no cuestiono. Doy la vuelta a palabras eternas: Siempre, Nunca. Reviso la que más utilizo: Sentir. Pienso en la que más me aflige: Dolor. Agito la coctelera, extraigo ideas y sigo pensando: tengo argumentos para casi todo. Este “casi” se tiñe del color del día y se cuarta por la palabra Amor. Me obligo a pensar: el amor es una palabra que no utilizo y que no pienso. Escribirla me abruma. Como argumento no me vale. Pienso que no me gusta y me asusto. Qué hay de absoluto en todo lo que se escribe con ella, por qué tiene tantos detractores y tantos seguidores. Podríamos diferenciar la sociedad entre estos dos grupos y dejar lo de hombre/mujer como una anécdota sexista más del pasado. Imagino los grupos que conformarían esta inventada clasificación. Detractores: personas desquiciadas, reservadas y/o calculadoras, que descartan ver películas románticas, el color rosa y las novelas de Corín Tellado. Seguidores: personas sensibles, cursis y/o bohemias con gusto por el arte en general, fáciles de disuadir, con sentimientos de culpa que alternan con el de hacer sentir culpable. Sería divertido saber quién, de estos dos grupos, tiene mayor índice de analfabetización mundial, mayor longevidad, menor estatura media y mayor capacidad para el lenguaje, y cuál es el que tiene mayor capacidad de orientación, más masa muscular y es menor en número de población mundial. Pero no, caeríamos en ver, qué porcentaje de hombres y mujeres hay a cada lado de la balanza. Recuerdo una frase: el hombre, el peor enemigo del hombre. Y es verdad. Anda mira, algo que parece incuestionable.  Pero voy a ir más allá y voy a pensar que somos aburridos, sólo eso, que nos tomamos la vida en serio, pero solo aparentemente y eso además de aburrido es triste, muy triste, porque cada 3 segundos muere un niño de hambre en el mundo y eso si que es incuestionablemente muy serio y triste. Vuelvo a pensar en la clasificación hombre/mujer. Es evidente que en un gran porcentaje (quiero pensar que es incuestionable)  el tamaño de los genitales nos diferencia entre unos y otros. Algo tangible, mesurable: ideal para la rápida clasificación. Qué pena entonces que saquemos punta cuando el lápiz es de minas. Pienso en mi pensamiento viciado, contagiado y enriquecido por lo que me envuelve. Así no hay manera de pensar en el Amor, y sigo pensando, en sus derivados, y asocio: estar enamorada con la química del cerebro; amor fraternal con sentimiento gratuito; amor de pareja con invento social; amor por la vida con estado anímico; amor entregado con acto justificado; amor divino con sentimiento chantajeado. Amar por Amar... No existe, y si existe, que me lo traigan. Estoy dolida, recuerdo que esta palabra me aflige pero no me exonera de su sensación, y es que aún no he comido y no me imagino sin echarme nada a la boca, y menos morirme por no comer, y menos aún imaginarme que alguien famélico se cuestione todo esto. Pero me lo voy a imaginar. Quiero hacer reversible lo incuestionable. Quiero ser optimista y creer que en algún momento espacio temporal existe el Amor en su definición más generosa y que mi limitada y golosa mente no alcanza a ver. La incuestionable hambre me devuelve a pensamientos más banales y mi mente me acompaña dirección la cocina dándome palmaditas en la espalda.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

7 comentarios

yolijolie -

"como cuando llueve, empaparnos hasta el alma" Es deliciosa esta frase.
El odio, resacoso, irracional, impulsivo, ciego. Qué gran similitud con el amor en esencia,no?
Un abrazo A.

yolijolie -

La justicia del amor está en los ojos que lo miran

yolijolie -

Me cuestiono los hilos que manejan algo que damos por sentado que conocemos, como es el amar. Sí que disfruto con la sonrisa gratuita de un niño y de muchas pequeñas cosas que me hacen sentir amor, ese indescriptible, ese del que tu hablas, y el que consigo compartir con seres queridos que engrandecen o dan sentido a estas sensaciones.Chequeo el amor para que cada día me sea más puro, para querer a la familia,a la pareja, al amante, al vecino, para amarte a a ti, sin caer en los típicos tópicos que se dan a su su costa. El amor para mi es motor de la vida. Sin él nada tiene sentido (pero no se lo digamos que se lo creerá..)
Besos Aliss.

A. -

El amor no es un absoluto, es algo que ocurre. Nos acerca a lo que nos rodea. Su opuesto, el odio, es lo que nos aleja. Sucede de repente, de forma misteriosa, a veces caprichosa. No podemos buscarlos intencionadamente, no es un objeto. Vive en el reino de lo intangible. Nos hace sentir más de lo que somos, por eso queremos "atraparlo" para siempre. Pero sólo podemos estar atentos para que, cuando ocurra, estemos allí y, como cuando llueve, empaparnos hasta el alma.

Alicia -

porque?, y porque cuando no se puede amar a lo amado tenemos que renegar del amor. Porque no disfrutas porque sabes lo que es .....aunque ahora sea dolor.
Yoli....acaso no me amas a mi?....acaso no amas a tu familia?....acaso no amas a una pesona que sin un porque te sonrie?...porque se mira lo que no se puede conseguir y no nos apoyamos en lo que tenemos.....porque lo tenemos?
bien visto....entonces el amor es injusto, podría hacer una diferenciación ahí, los que consideran el amor justo y los que lo ven injusto.
uf!, ya me ha liao....

yolijolie -

abajo el románticismo!,arriba la abstracción!, abajo lo cuantificable!,arriba lo indefinible!,lo indeleble!,lo fluyente!
Buen día Sr. Suleiman

suleiman -

Porque el amor es un concepto abstracto del cual no nos es posible hacernos una representación mental, y porque cada uno de nosotros le damos un significado diferente, y sobretodo porque los convencionalismos nos han mostrado siempre un amor romántico, trufado de esa dulzura empalagosa.
Por eso la palabra Amor es a menudo tan dificil de pronunciar, y su acción, amar, algo que parece más propio de jovencitos descerebrados que de mentes equilibradas.
Amor, amar... No se trata más que la capacida que tenemos los humanos de experimentar sensaciones que nos empujan a acercarnos a la persona al lado de la que deseariamos estar en un preciso momento.
Y las sensaciones, mejor no cuantificarlas, ni medirlas, sino simplemente, dejarlas que fluyan.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres