Bitacora de Yolijolie Música que sale de dentro y me llega de fuera
yolijolie
Mi vergüenza, prima hermana de mi risa nerviosa, se apodera de mí en cualquier momento. Es curioso que esto que tanto me molesta pueda llegar a resultar encantador para el sexo opuesto. Quizá atraigan los puntos débiles, y si es así, e instintivamente lo sé, pues si no, no habría llegado a la conclusión de que esto gusta, puede que no quiera dejar de serlo para no dejar de gustar aunque sepa lo jodidamente mal que lo paso cuando me pongo colorada. O quizá sea una conducta que he desarrollado para gustar sin saberlo. Soy lo que quieren que sea a este nivel también y aún siendo consciente no lo evito. Qué retraso llevo en mi evolución… Echo mano al bolsillo y rescato mi móvil: dos llamadas perdidas de número oculto y media hora menos en mi reloj. Decido acomodarme, esta vez sin importarme ya nada, y comienzo a escribir lo que ahora cuento. Me siento bien. No paro más que de hacer cosas que me apetecen y dejo de hacer las que no. Cada día hago menos y soy más.

www.flickr.com
Elementos de yolijolie Ir a la galería de yolijolie

El Rastrillo

Un paseo mmuy ameno ya es un clásico para mí Me estoy volviendo loca (del todo) leyéndolo Un gustazo para la vista y el alma El actor y el ritmo de la peli, estupendos Brevísimos refrescantes relatos 80 minutos de conversación en tiempo real en un suspiro la vivencia con la prostituta me ha hecho reír Meryl Streep, entregada al papel y en el personaje Menudos pelotazos de coñac se meten durante toda la peli.Un caramelo de obra maestra maravillosa la susurrante voz en off, la estética fílmica estupenda estoy leyendo ahora sin poder dejar de hacerlo pero dejándolo para más adelante El azar como vehículo maravilloso de la vida Historias cruzadas bajo la magia de lo humano de personas extraordinariamente sencillas Interpretación fantástica bajo un guión exquisito Una caja china que fascina, por su surrealismo más real tornado surreal cuanto más real parece les miserables Un gusto con mucho tacto para la vista muy amena la mejor entre las mejores de Woody Deseando amar: bella poesía audiovisual El tiempo se enlentece hasta acomodarse a un ritmo real que perdura todo el film. Papeles nada sobreactuados. La crudeza de unos personajes con sensibilidad contenida que traspasa al espectador el nudo emocional de sus vidas. Magnífica dirección e intrepretación Dos mujeres en Praga: La coincidencia más imposible se hace realidad con hechos ficticios que poco importa que lo sean porque así lo consigue Millás El Abuelo: La ironía, humor y sensibilidad de Galdós llevada al cine de la mano de Fernán Gómez. Un cuento de hadas muy dulce y delicado. Banda sonora deliciosa (Rachel Portman) Old boy: Los aires de venganza que se respiran en todo el film son tratados con exquisitez absoluta.Impactante visual y musicalmente.

Comentarios anteriores
Antoniaiam - Lo que me he reído al leer este cruce de mediomalentendidasinterpretaciones!!!...
IVAN - Que bueno eso de un post sonambulo....
Akiv - ¿Conciencia...? mmm... No sé, espere que lo busco "Conocimiento interior...
Alicia - Tal y como lo has relatado me dan ganas de comenzar a fumar para poderlo dejar.
Xavi - Qué gran verdad!, vivir con uno mismo, y lo demás ya vendrà. Creo que saber valorar...
Alumno Aventajado.L.M.IV - Qué sensaciones!. Intento imaginar lo que uno siente en esos momentos...
A. - ¿Has visto el calendario de los bomberos de Bilbao? Ahí sí que hay ...

Archivos

Temas


Generacion.net

¿Y estos anuncios?

Enlaces


Top Blogs
Personal blogs
Technorati
Blogarama - The Blog Directory
Personal Blogs -  Blog Catalog Blog Directory
http://banners.copyscape.com
Personal blogs

yolijolie-volver a pagina principal

Creative Commons License
Obra bajo licencia de Creative Commons.

© Yolanda Montesinos L., 2007.

Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2007.

Resumen

Desnudarme ante mí

 

Mi lengua, pegada al paladar, apuntalando la boca que se quiere cerrar. Tapones de látex metidos en mis oídos para escuchar lo que callo. Miro mis manos hasta reconocerlas. Muevo los dedos de pianista que no saben tocar y los empuño todos a una. Mis nudillos sobresalen, partes de mi cuerpo famélicas que siguen su propio metabolismo. Extiendo las manos con las palmas hacia mí y repaso las líneas de la vida, pliegues que buscan hacerme única antes de nacer. Acompaño mis manos con los brazos en alto hasta alcanzar mi cara. Acaricio las marcas de la almohada que me han visto dormir. Éstas duran menos que las tostadas del desayuno pero son presagio del día que empieza. Pero se van, hasta las de una noche imborrable. Y repaso otras arrugas, las que compiten contra el tiempo y sufren la antipatía del que no quiere envejecer. Con el bálsamo de mis dedos leo mi cara y mis ojos la recuerdan. Permanezco así buen tiempo, hasta notar en mis pies el agua de la ducha, ya caliente. Entonces doy un paso al frente para alistarme al chapuzón que refrescará mis ideas. Sin cambiar de gesto riego mi cabeza y se abren rieras por entre los dedos. Lucho contra el ahogo controlado, tomando el aire evaporado por la boca llena de agua como cascada termal. Mis huellas se arrugan, su tacto se asperea con el roce de mi piel, solo las gotas se deslizan con suavidad por mi cara, cuello y espalda. Calco mis ancianas manos en la pared baldosada. Mis hombros permeabilizan el calor y se queman. El vaho sale de mi cuerpo y reblandece mis labios y abrillanta mis ojos. Y es tal el gozo, que experimento el deseo de cambiar lo que no se ve: mi metamorfosis vuelta catarsis. Arrugarme por dentro para aprender lo de vieja, notar el rescoldo del agua en mi destemplado momento, maleabilidad en mis decisiones y frescura en mis gestos, como el pelo mojado sin arreglar. Que un amor apasionado me emulsione mis cortados labios de invierno hasta quemarme.

Lavar mi conciencia, templar mi conducta. Desnudarme ante mi y dejar que me resbale todo, con la cara relajada y las manos abiertas.



03/01/2007 20:17. Autor: yolijolie. Enlace directo del texto. Tema: TACTO Hay 16 comentarios.

Olvidaste recordar

Olvidaste recordar que olvidabas recordar. Anotas en hojas sueltas que luego pierdes sin advertir su falta. Garabateas tu mano con palabras clave que más tarde no asociarás. Bebes agua fría mientras piensas qué fuiste a la nevera a buscar.

 

Tu aspecto inmejorable y tu sonrisa jovial,

poco dicen de tu mente demacrada

que lucha por llegar a entender

lo que no te cuesta escuchar.

Cuánto mal nos hace a veces, mirar atrás,

pero cuánto más no poderlo hacer jamás.

Vivir sin recuerdos, hacer sin pensar,

un carpediem malévolo que te atrapa sin preguntar.

Huellas que se borran antes de pisar.

El tiempo es un invento, para los demás.

La soledad contigo mismo

perdió todo sentido,

ajeno a todo te miras sin reconocer

las arrugas del ayer.

 

Y soñaste que recordabas:

visitas amigas acudían

bañadas de melancolía,

disculpándose por aquel malentendido

llorando con su viejo amigo.

Y venían nuevas caras

futuros compañeros de vida

y riendo sugerías

volver a hacer

lo mismo que la última vez.

 

Pero al despertar te percatas

que todo fue una ilusión.

Que tu pesadilla, el Alzheimer,

sigue dándote prisión.


10/01/2007 16:47. Autor: yolijolie. Enlace directo del texto. Tema: TACTO Hay 3 comentarios.

Escaleras mecánicas

Qué placer experimento cuando me aguanto las ganas de orinar subida en unas escaleras mecánicas. Friccionar las piernas una contra otra aprisionando mi bajo vientre entre las nalgas puede llevarme a tener espasmos "orgasmiles" sin parangón. Hoy en las rebajas del Corte Inglés tenía la vejiga caprichosa, abultada por los zumos de naranja que poco antes había devorado para beneficio de mi fisura aún sin curar, pero sin llegar al punto de maldecir que los lavabos estuvieran en la novena. En ese estado meseta y sin buscarlo me encontraba yo, reposando medio cuerpo en la baranda de las escaleras, ascendiendo por la quinta planta como si me llevaran al séptimo cielo. Intentaba no pensar en ello mientras permanecía momia total en mi peldaño, controlando la inminencia de querer vaciar el líquido amniótico que alimentaba mi futuro gozo. Pero aún era sólo gusto de pocos minutos de edad y para verlo crecer únicamente tenía que hacerme con una escalera donde poder discurrirme entre la multitud sin problema, y poder así llegar al clímax buscado. Pensaba en mis otras ganas, las de ejercer presión con mi mano izquierda sobre mis bragas para controlar mi necesidad de evacuar, acto reflejo que las mujeres evitan y los hombres no. Y es que contra más cerca estoy de alcanzar el váter más pronta parece la salida de mi chorro abundante por tan pequeño agujero. Cuántas veces maldije vivir en un noveno, cuántas el no llevar las llaves a mano, y cuántas el pensar que podría aguantar un poco más, ante la premura de mear. Pero un buen día descubrí casualmente las ventajas que ahora revivo. Una cinta andadora mecánica de l’Fnac fue testigo. Aquella vez, tras el abatimiento de recorrer pasillos llenos de artículos que me atraparían hasta querer permanecer lo que la fisiología urinaria me lo permitiese, agarré las cintas mecánicas con la urgencia inevitable dirección la salida. Y de repente noté cómo se me caía el corazón a la entrepierna, bombeando pausado lo que duró la bajada hasta el primer piso, que no es poco. Fue tal mi sorpresa, fue tal mi incredulidad, y mi alegría, que sin pensarlo retomé las escaleras que me subirían de nuevo al punto de salida, como lo haría de niña en los autosdechoques. Pero no resultó. Me deslicé sonriente por ellas como la gran descubridora de un nuevo continente por explorar.

El traqueteo de los escalones esta vez era excesivamente brusco por la cantidad ingente de personas que arrastraban. Pero sarna con gusto no pica, y en la de Oportunidades se bajarían casi todos. La mía, me esperaba más arriba. Qué mejor oferta que la que me encontraría en la novena.

Pasado el gozo de total recomendación, no me importó hacer cola en los lavabos estando a punto de reventar. Mientras mis nerviosas caderas retenían la presa, me entretenía pensando que quizá en la bajada, ya sin prisas y en ascensor, descubriría territorio virgen que me invitaría de nuevo a subir, esta vez pulsando tan solo un botón.

14/01/2007 23:27. Autor: yolijolie. Enlace directo del texto. Tema: SEXO SENTIDO Hay 7 comentarios.

Sorprendentes duetos

Millones de libros con 27 letras.

La vastedad del mundo entero en 118 elementos.

Miles de fórmulas, 10 números.

Internet y un solo bit.

Infinitas probabilidades para un único acertante.

Eternas melodías, 7 notas, 2 artistas:

Moby-Amaral y 1 canción.

Multitud de gracias por este regalo.

Y otras cuantas más a todo lo anterior,

por traérmelo hasta aquí,

para, en este instante, escucharlo sola,

y tal vez con alguien más, mañana

o por siempre.




18/01/2007 22:29. Autor: yolijolie. Enlace directo del texto. Tema: OÍDO Hay 2 comentarios.

Tururú

Estoy borracha. Llevo una botella de cava en mi sangre. Siento una felicidad que ni el más potente ansiolítico podría proporcionarme. Todo es azul. Pero que bien me siento… Mi sexualidad la llevo por bandera, mis ganas de flotar no están porque ya lo estoy haciendo. Un esfuerzo supremo tengo que hacer para anclarme a la silla a escribir. Tengo la mirada perdida en el fondo de todo lo que observo. Lo de alrededor me hace pantalla, sus formas me provocan risa y disfruto. Me provoco frente al espejo con movimientos que a mi me parecen insinuantes. Me beso en el espejo del lavabo. Me reclino hacia atrás hasta hacerme daño en las lumbares.  Bailo al ritmo de cualquier canción, todas me están bien. Las lentas las acelero con movimientos pélvicos y a las rítmicas les hago dobletes con voces tan agudas que hasta a mí me ensordecen. Me sigo manoseando. Me río y sonrío. Hago un pis que me sabe a gloria. Me dormiría sentada en la taza pero tengo que bailar. Me voy a sudar lo que he bebido a ritmo del cha cha cha que retumba en mi cabeza con medio cuerpo desnudo y la cara recién mojá. Feliz año 2010….

20/01/2007 13:50. Autor: yolijolie. Enlace directo del texto. Tema: VISTA Hay 5 comentarios.

Tengo 90 años

Y de repente tengo 90 años. Miro mi alrededor, todo permanece como antes de irme a dormir menos yo, que he envejecido varias décadas. Contemplo mis manos, fiel reflejo del paso del tiempo, y me confirman lo inverosímil de este martes. Permanezco inmóvil minutos. Estirada en la cama observo los mosquitos atrapados de la lámpara del techo mientras pienso que esto no es posible, que debe ser un sueño, pero nunca me cuestiono en un sueño si lo es. Buceo mis brazos bajo el nórdico, palpando mi cuerpo que hoy amanece cicatrizado por las heridas de unos años que ayer no existían, pero me lo creo, porque estoy convencida de que la vida es lo que te sucede y no lo que crees que vives, así que tardo poco en sucumbir a mi realidad. Sigo sumergida entre las sábanas. No tengo prisa por levantarme. Quiero experimentar lo que está pasando, poco a poco. No hay duda, yo sigo siendo yo, pero los colgajos de mis brazos me despistan: mi carta de presentación ha cambiado aunque mi currículum sea el mismo. Me encuentro bien. Trago saliva, muevo los dedos de los pies  y contorneo la cintura y se diría que es un problema de vista lo que tengo. Empiezo a pensar que algo le ha sentado mal a mi cerebro y que hoy me da los buenos días con una diarrea de alucinaciones. Alargo el brazo hasta la mesita  y agarro el móvil acercándolo hasta mí pero sin abrirlo. No llamaré a un psiquiatra para que me explique lo que no creería. Tampoco a un físico cuántico que me convenza con lo que es teoría. Doy gracias a que me reconozco por dentro y no olvido que situaciones reales de la vida me han impresionado más. Me lo echo al bolsillo del pijama y decido incorporarme. Me siento al filo de la cama, me encajo las zapatillas y  apaciguadamente  me pongo en pie. Cabellos blancos y lanosos, sobre mis pechos caídos, y tembleque en mis piernas. Me desplazo arrastrando mi carcasa y sonriendo con apuro: menos comer y más deporte, jovenzuela. La vida no dejará de sorprenderme, y cada cual que juegue su partida, la mía de lo más Kafkiana por lo visto. Pero ahí voy, camino de la cocina con paso lento. Mi paseo procesionario me descubre un pasillo más largo que de costumbre. La parsimonia en mis movimientos me fija la mirada en cosas de siempre que aparecen nuevas. Aprendo yendo despacio. Adopto nueva actitud sin percatarme y acierto en pensar que, bueno es lo que te enseña, y me suspiro. Tomo aliento apoyada en  el armario aún sin terminar, y asomo la cabeza por la habitación donde dejé un suéter por doblar y cerca a Ricky, con la jaula limpia de ayer. Llego al comedor y repito la jugada de cada mañana. Pongo a calentar la leche que más tarde tomaré templada con Nescafé. Me desperezo en el balcón y entro para asearme siguiendo el croquis hasta el lavabo, aunque esta vez no enciendo la luz. Uno ve lo que quiere, y hoy, en la penumbra y frente al espejo, yo me encuentro igual que ayer.

Café en mano, rescato el teléfono y llamo. Tras 5 tonos, que me parecen eternos, la voz de mi madre me da los buenos días y me pregunta cómo me he levantado hoy, a lo que yo le respondo decidida que bien, aunque debería descansar más o me haré vieja en 4 días. 

23/01/2007 00:22. Autor: yolijolie. Enlace directo del texto. Tema: OLFATO Hay 6 comentarios.

El material de mi suelo y el color de mi cielo

Rodearme de gente en la gran ciudad me hace cosmopolita. Los propósitos que no me hice a comienzos de año invento repasarlos caminando a paso firme. No me compadezco de las hormigas que a mi paso degollo, y que en el campo me asustan. La gran ciudad huele a actividad, a frenetismo y a yoquesé. El campo me abstrae, me inunda de valores que yo ya tenía pero ralentizándolos con olor a vaca. Llevo el lastre de la no modernidad a mis espaldas, de la no aspiración a malvivir con éxito, del retiro antes de tiempo y eso, si no me mata, me disfraza de mejor persona pues dejo de lado toda la mierda que se come con cuchillo en la ciudad  para degustar con las manos el más rico caviar en mi buena compañía. En la ciudad miro al suelo para pasar y repasar, y al cielo con desespero por un suelo sin consuelo. En el campo al cielo lo admiro y dejo de hacerlo cuando cabizbaja me retraigo porque algo va mal. Entonces pienso en volver, para curarme las heridas que se parecen a las tuyas, y alegrarme de nuevo por las curas de yodo compartidas: una hipoteca más barata, un trabajo mejor remunerado, un super nuevo en mi barrio, y otro canal autonómico sintonizado.

Pero la frivolidad con que me veo no me ayuda para nada y  volver al campo de nuevo buscando la diferencia puede enterrarme en vida en un ecosistema que  así no respeto.

Vivir conmigo y en mí, y todos los demás y demás, me estarán bien. Andar por la calle observando los grandes detalles, saber que bajo el cimiento hay también tierra y sobre las parabólicas un mismo cielo azul; que  el hombre que pasta ovejas tiene horario de 8 a 3 y el mismo dilema, o no, por llegar a fin de mes. Y las alegrías y las penas, las de carne y cliché, son las mismas en ambos sitios, solo dependerá de quién es quién en un mismo entorno que nos ve crecer disfrazados de campesinos o urbanitas.

26/01/2007 15:27. Autor: yolijolie. Enlace directo del texto. Tema: TACTO Hay 5 comentarios.

Mi cerebro

No hay especialista que me gradúe la poca vista que tengo para engañarte.  Cuando acierto del  pie que cojeas entonces echo a correr sin muleta alguna, y de la presura tropiezo y la faena luego es mía, para convencerte de que no fue nada. Es un impulso prestado pues me lo acabas quitando. Mirando el poso del café espero paciente sentada poder hablarte sin aturullo pero acabo ensimismadamente sola, pensando contigo por ti. Y cuando me acuesto sin ganas te apetece que te escuche. Entonces me haces encender la luz, o dejar la lectura, incorporarme en la cama o esconderme en ella. Levantarme suspirando por el desaliento brindado, y no me dejas tranquila hasta verme llorar. Me haces repasar fotografías del recuerdo reveladas a tu antojo. Permanezco desvelada así hasta que me dejas ir a retomar el sueño que aún no encaucé, sabiendo que por lo pronto, ya no será como lo imaginé.

Miles de tesis sobre tus virtudes, y me compadezco del que te confíe las suyas. La medida del estrés que proporcionas, desmesurada de nada me sirve; la lucidez sin acierto, es un martirio sin nombre;  un engaño hacerme creer que algo está en mi mano cuando en la tuya lo dejé. Luego te refugias en tu cueva, tras la cara que tengo que dar por ti. Te excuso con mentiras que tu me ayudas a confeccionar torpemente, poniendo tics en mis gestos, colores en mis mejillas, lágrimas en mis ojos cuando ya nadie ve. Eres listo en lo sutil, pero dudo si lo haces por mi bien. Fuiste concebido para problemas que se inventan y no para los que siempre están. Eres perezoso con lo que quiero aprender pero te grabaste los siete pecados capitales como días de la semana en calendario. Me haces ser correcta, hermetizarme ante el dolor, sentirme sola en compañía del amor. Pero te pillaré despistado, olvidaré  hacer del pasado mi  presente,  y del presente un futuro. El pasado es un trascrito y el  presente lo que ahora digo. El futuro un artificio para nublarme las formas verbales que ahora utilizo. Empiezo a entenderlo, volveré para explicártelo, por si quieres escucharme. Y cuando me quieras hacer ver que todo lo que te susurro es una martingala, repasaré lo que ahora escribo, para que leas con mis ojos prestados, lo que mis oídos quieren escuchar y tu no les dices jamás.

31/01/2007 15:45. Autor: yolijolie. Enlace directo del texto. Tema: TACTO Hay 5 comentarios.


Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/

Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]